México es hoy en día el segundo lugar latinoamericano en cuanto a niños huérfanos de padre, madre o ambos, 1 millón 600 mil, según la Red Latinoamericana de Acogimiento Familiar (Relaf), una organización latinoamericana para la protección de los derechos de la infancia.
Las disparidades en los números y la falta de información oficial confiable respecto a cuántos niños se encuentran en albergues, abandonados, quiénes son, dónde y cómo están, aumenta más el riesgo de maltrato e impunidad en su contra, informó la red.
La adopción es una de las opciones contempladas por la Convención de los Derechos de la Infancia promovida por la ONU, desde 1990, como medio alternativo de cuidado por parte de los países para proteger a los infantes sin cuidado parental. En teoría, no deben pasar más de seis meses para que se determine el estatus jurídico de un menor, pero es muy raro que esto suceda.
Muchas familias en nuestro país quieren adoptar y muchos niños institucionalizados en situación de abandono quieren papás, pero desafortunadamente la situación legal indefinida de estas niñas y niños se convierte en el infranqueable ‘Muro’ que los separa. En esa indefinición legal que los hace no susceptibles ni candidatos de adopción, hay muchísimos niños mexicanos, abandonados de hecho pero no de derecho pues, desafortunadamente, sus padres ausentes conservan la patria potestad y derechos sobre ellos” dijo una especialista. En la actualidad en Yucatán hay 13 infantes con situación jurídica resuelta de 2 a 12 años que esperan pronto tener una familia.
En un albergue cuando los niños ven que sus compañeros son adoptados preguntan cuándo vendrá su mamá a buscarlos: “Hay una familia para todos y cuando tu corazón esté listo, tu familia va a llegar”, responden, algo que en muchas ocasiones se queda al aire por la burocracia que existe y que deberían legislar las autoridades lo antes posible para agilizar este trámite de adopción.