El director regional del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), Jesús Vega Herrera, señaló que Yucatán cerró el sexenio con un aumento del 37 por ciento en cuanto al registro de patentes, tanto en signos distintivos como en invenciones, lo que se vio reflejado en el desempeño de las instituciones de educación superior, los centros de investigación y las entidades emprendedoras.
En entrevista, precisó que cuando se inició la administración se tenían cercan 100 solicitudes de registro de marca durante cada mes en el estado, lo que al cierre de este período se incrementó a más de 300 solicitudes de yucatecos, es decir, tres veces más que al comienzo del período.
“Para nosotros es un reflejo claro que de que hay más productos y servicios, una marca lo que refleja es un nuevo producto, servicio o empresa y eso es lo que estamos viendo a través de los datos que como IMPI damos a conocer”, aseguró.
Vega Herrera explicó que las cifras indican cerca de dos mil nuevos productos o servicios en el estado por año y destacó que al inicio de la administración, Yucatán estaba en el número 19 y actualmente ocupa el noveno a nivel nacional en signos distintivos y el onceavo en cuanto a invenciones.
“Son números muy alentadores y lo que hay que hacer es consolidarlos, que los emprendedores lleguen a tener más productos y servicios para que crezcan como empresas y también se generen más empleos”, anotó.
Recordó que iniciaron gestiones con una enorme cantidad de problemas jurídicos que tenían los emprendedores, lo que se logró disminuir a lo largo de estos años, toda vez que ahora una situación grave implica el cómo se hará una nueva marca y ya no en cómo se van a defender.
“Tenemos desde solicitudes de registro de patentes de modelo de utilidad y diseños industriales, así como la que desarrolla el Centro de Investigación Científica de Yucatán (Cicy) y que se base en el tratamiento de aguas en cada casa, para potabilizarlos y que no contaminen al manto freático”, abundó.
Agregó que la dinámica de registro ha cambiado, pues ahora se reciben hasta incluso patentes para proteger los sitios arqueológicos, para pintarlos sin que se note y evitar que se pinten grafitis en ellos o que los hongos vayan deteriorando las paredes.
Dijo que para potenciar la cultura del emprendimiento y hacer más accesibles estos trámites, se redujeron las tarifas en el IMPI, pues antes el registro de solicitud de una patente oscilaba entre los ocho mil 871 pesos y ahora un emprendedor invierte cerca de cinco mil 400 pesos.