La Ciudad de México llenó estaciones, murales y espacios públicos de ajolotes de colores rumbo al Mundial de Futbol 2026, convirtiendo a la especie en peligro de extinción en parte de su nueva imagen turística, mientras especialistas advierten que el anfibio oscuro que aún sobrevive en Xochimilco podría desaparecer en menos de un año.
Para el ambientalista Michel Balam, del Santuario Ajolote, los ejemplares caricaturizados que se multiplicaron por la ciudad a unas semanas del Mundial poco tienen que ver con la apariencia real de la especie y desdibujan la crisis ambiental que enfrenta en Xochimilco, sur de la capital.
“Hay un blanqueamiento de la imagen del ajolote utilizando ajolotes que no son viables para la reinserción (…) Están haciendo popular un color que es una enfermedad”, advierte Balam, al explicar que el ajolote silvestre suele ser oscuro y no rosa como las versiones popularizadas en cautiverio.
Según el integrante de la Comunidad Independiente de Manejo Ambiental (CIMA), esta imagen “blanqueada” del anfibio hace que “la gente piense que todavía hay ajolotes”, mientras la especie endémica desaparece en canales contaminados.
No obstante, el ajolote que adorna parte de la capital a unos días del Mundial ni siquiera forma parte de la identidad oficial de FIFA y quedaría fuera de varias de las zonas controladas por el organismo durante el torneo.
Con información de EFE
Inf lopez doriga